Félix García Moriyón. Profesor honorario de la UAM

Un paraíso en el infierno. Las extraordinarias comunidades que surgen en el desastre
Rebecca Solnit
Traducción: David Muñoz Mateos
Editorial: Capitán Swing Libros Colección: ENSAYO. 2020. 464 páginas.
Tengo un recuerdo de mi infancia que se quedó muy grabado en mi memoria. En 1960 se produjo un brutal terremoto en la ciudad marroquí de Agadir: murieron entre 12.000 y 15.000 personas y gran parte de la ciudad quedó destruida. Con celeridad se procedió a la atención de heridos y muertos, ayudando incluso marines de Francia y Estados Unidos de dos barcos que estaban cerca.
La escena del desastre también atrajo a saqueadores, que fueron tiroteados y arrojados en fosas comunes junto con los cuerpos de las víctimas. Este detalle llamó mucho mi atención y, con las limitaciones propias de mi edad, me pareció que posiblemente era un mal menor, muy terrible, pero inevitable: ser tajantes, incluso despiadados con esas personas que se aprovechaban de los males ajenos. El caso previo de la detención y posterior macabra ejecución de un brutal asesino en Madrid, Jarabo, me había impactado igualmente, siendo el último ejecutado por aplicación de la justicia no militar en España, pena de muerte reinstaurada por el franquismo y ejecución que me pareció en parte comprensible. Eso sí, no tardé ya mucho tiempo para descubrir que no era un buen procedimiento.
Influyó mucho mi acercamiento al pensamiento político y social anarquista, en concreto el de Pedro Kropotkin El apoyo mutuo, en el que, apoyado en sólido estudio de la evolución de la humanidad, refutó la tesis darwinista que exaltaba como factor decisivo la lucha social y el triunfo de las personas y sociedades más fuertes, y mostró con contundencia que es más bien el apoyo mutuo, sobre todo, pero no solo, entre los seres humanos el que explica los avances de la humanidad y su capacidad de resolver los problemas: ninguna especie es tan colaboradora como la humana, tesis muy aceptada[i].
El libro de Rebeca Solnit, Un paraíso en el infierno, desmonta esa larga tradición de que los grandes desastres provocan el caos y el pánico, acompañado de conductas más bien delictivas. Argumenta que ocurre justo lo contrario: los desastres despiertan lo mejor de los seres humanos, desmontando los mitos sobre la aparición del caos y el pánico. En medio de la devastación, surge espontáneamente una utopía temporal impulsada por la solidaridad, el altruismo, la valentía y el apoyo mutuo, algo parecido a lo que Walter Benjamin llamaba la irrupción del tiempo mesiánico[ii]: una teología del tiempo mesiánico, en un sentido decolonial y posmoderno. Las prácticas simbólicas y las narrativas que elaboran las personas y comunidades que sobreviven en medio de las crisis civilizatorias subvierten la violencia por medio de actos de memoria, justicia y amor de donación. Se trata de un Acontecimiento en el sentido de Mounier quien critica el miedo represor de las élites ante la justa cólera de quienes sufren los males, pero saben reponerse.
La autora examina varios casos llamativos: el terremoto de san Francisco (1906), la explosión en Halifax (1917), el terremoto de Ciudad de México (1985), los atentados del 11-S (2001) y el huracán Katrina (2005). Los ciudadanos —que colaboran desinteresadamente para sobrevivir y ayudarse— se enfrentan así a unas elites políticas y corporativas, preocupadas solo por proteger sus propiedades.
Como si de un reino mesiánico se tratara, en la crisis surge una profunda sensación de propósito, conexión y alegría, una capacidad de cooperación y apoyo mutuo que permite liberarse temporalmente de la alienación y el individualismo de la vida cotidiana. La sociedad no se hunde en el caos, sino que se vuelca en el altruismo, la compasión y la improvisación creativa. Esas, y no otras, son las respuestas naturales e instintivas.
[i] Coren L. Apicella1,* and Joan B. Silk2 (2019) “The evolution of human cooperation. Current Biology 29, R425–R473, June 3, © Elsevier Ltd
[ii] Medoza Álvarez, Carlos (2021) “Tiempo mesiánico y narración Para una interpretación teológica de las prácticas narrativas de las víctimas”. Teol. vida vol.62 no.1 Santiago.
Número 23, 2026